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martes, septiembre 30, 2008

una vieja

mi canción

radiante
sonriente
paseante
cantante
te miro cambiarte

soy esa que te habla al oído
de tu camisa a rayas
que te pones distraído
y no deja que me vaya

distante
sincera
como una flor en primavera

soy esa que dice
de cualquier manera
que no hay un instante
que no quiera mirarte
que aún hay cordura
en la dulzura distante

un punto
en el cielo
en tus ojos
de oso
parlante
me dice
me cuenta
que en el mar se pierden
las olas
que dicen
las cosas
que todos sienten
que nadie controla

parece mentira
que un día quisimos
atar la deriva
a una balsa de sueños

quién puede esconder
el deseo de ser
una piedra
un minero
que busca el mar
en un cenicero

en 12 segundos de oscuridad
te espero
me muero
y vuelvo a nacer como un limonero

no es nada fácil
perder el reflejo
de los años viejos
que se hacen presentes
en nuevos complejos

ausente
corriente
buena gente
paciente
ferviente
actriz incipiente

soy una que piensa
que solo la luna
puede mover
a cualquier laguna

soy la que no miente
soy transparente
independiente
soy la que busca
ir contra la corriente
bajo la pendiente
de un alma amorosa
que juegue con fuego
y se queme con rosas.

Yo me perfumo con tus sutiles encantos
me embriago con los restos de la fiesta
Yo te busco entre la gente bien predispuesta
Vos me esquivás y yo aguanto el llanto

La noche se deshace
Quedan poco invitados
Un poco de ron
Unos cigarrillos olvidados

Y tus dagas se me clavan
en el paño de esta noche
Juego la última carta
para subirme a tu coche

pero
se va
se va
se va

tu amor y tu encanto

se va
se va
se va

mi fuego y mi espanto

se va
se va
se va

mi miedo y tu canto

no va más, no va más

En este silencio que nadie quiebra
Pido otra copa más
Pero vos no me mirás
Perdido entre la niebla
Sin saberlo me matás

Y ahora se va se va
Se va la noche sin broche
Y ahora se va se va
mi amor en otro coche.

domingo, abril 13, 2008

Cómo pudiste ofrecerme el oro y el moro
qué se hizo de tu ropa
qué hago con este abandono

mientras te perdías en la bruma del pasillo
fue que me gritaste
no es mucho más sencillo

el café sin leche se enfría
se derrama la melodía

yo limpiando este duelo
lleno de cenizas y hielo

cae una gota de tu sombra
tan lejos de la mía

un hueco en la alfombra
donde siempre te reías

más cerca, tan cerca
estoy de perderte
tan sola, tan terca
harta de quererte

hoy daría toda mi miel
por saborear tus mentiras
aunque pierda otra vez
mi corazón en tu herida